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¿Tourney, Tiagra, 105, Ultegra, Deore, XT…? Guía Shimano para quien solo quería comprarse una bici

Has decidido comprarte una bicicleta.

En principio parecía sencillo.

Querías una bici para empezar a salir los fines de semana, hacer algo de ejercicio, perder unos kilos y, quién sabe, quizá algún día hacer una ruta larga.

Entras en internet.

Primera bicicleta:

Shimano Tourney.

Segunda:

Shimano Claris.

Otra lleva Tiagra.

Por un poco más aparece 105.

En montaña empiezan Deore, SLX, XT, XTR

Y tú asientes.

Porque aparentemente eres la única persona del planeta que no sabe si Tiagra es un cambio, una bicicleta, una localidad italiana o algo que se pide con hielo y limón.

Bienvenido.

No necesitas hacer un máster en mecánica para comprar una bicicleta.

Necesitas entender unas pocas cosas importantes y, sobre todo, evitar una trampa muy habitual:

Pensar que cuantos más componentes, velocidades, siglas y palabras incomprensibles tenga una bicicleta, mejor será para ti.

No necesariamente.

Y probablemente tampoco necesites comprar hoy la bicicleta del ciclista que imaginas que serás dentro de tres años.

Necesitas comprar una bicicleta adecuada para la persona que eres hoy.

Lo demás vendrá después.


Empecemos por Shimano: ¿por qué aparece por todas partes?

Shimano es uno de los fabricantes de componentes para bicicletas más importantes y extendidos del mundo.

Pero una persona que comienza a mirar bicicletas normalmente no sabe qué fabrica Shimano.

Ve simplemente algo así:

Cambio trasero: Shimano Deore.

Y automáticamente interpreta:

Shimano = bueno.

Después encuentra:

Shimano XT.

Y piensa:

Esto debe ser más bueno.

Después:

Shimano XTR.

Y concluye:

Esto debe ser buenísimo. Necesito esto.

Tranquilo.

Shimano fabrica transmisiones, cambios, desviadores, frenos, manetas, bielas, cassettes, cadenas, ruedas, pedales y otros componentes.

Además, organiza muchos de ellos en familias o grupos, pensados para diferentes tipos de bicicletas, usos y niveles.

En carretera, actualmente Shimano mantiene nombres como DURA-ACE, ULTEGRA, 105, TIAGRA, SORA, CLARIS y CUES. En MTB aparecen familias como XTR, DEORE XT, DEORE, CUES y otras gamas, mientras que SLX sigue formando parte de su conocida jerarquía de grupos de montaña. Shimano Bike

El problema es que el vendedor suele decir:

«Esta lleva Tiagra.»

Como si todo el mundo supiera lo que significa.

Y tú acababas de entrar para comprar una bicicleta.


¿Qué es un grupo Shimano?

Simplificando mucho, un grupo es una familia de componentes diseñada para trabajar conjuntamente.

Puede incluir, según la bicicleta y el sistema:

  • manetas;
  • cambio trasero;
  • desviador delantero;
  • cassette;
  • cadena;
  • bielas;
  • platos;
  • frenos;
  • y otros componentes.

Pero aquí aparece una de las primeras trampas para el comprador inexperto.

Que una bicicleta tenga cambio XT no significa necesariamente que lleve grupo XT

Una bicicleta puede montar:

  • cambio trasero XT;
  • cassette Deore;
  • cadena de otra gama;
  • bielas distintas;
  • frenos diferentes.

Y en el anuncio aparecer en letras grandes:

SHIMANO XT.

Porque queda estupendamente.

No significa que haya engaño necesariamente.

Significa que tienes que aprender a leer la ficha completa.

El cambio trasero es solo una pieza de la bicicleta.

Y la bicicleta es muchísimo más que su cambio trasero.


Primera regla: no compres un cambio con una bicicleta alrededor

Esto ocurre muchísimo.

Dos bicicletas cuestan parecido.

Una lleva un cambio Shimano aparentemente superior.

La otra tiene un cuadro mejor desarrollado, mejores ruedas, mejores frenos o una geometría más adecuada para ti.

El comprador principiante mira:

«Esta lleva XT y aquella Deore.»

Caso cerrado.

Compra la XT.

Pues no.

Puede ser la mejor opción.

O puede no serlo.

Una bicicleta es un conjunto:

cuadro + geometría + ruedas + neumáticos + transmisión + frenos + componentes + talla + ajuste + uso previsto.

Y, sobre todo:

usuario.

Porque una bicicleta técnicamente extraordinaria puede ser una compra absurda para una persona concreta.


El componente que probablemente menos estás mirando: el cuadro

Cuando alguien empieza suele mirar justamente lo que más destaca en la ficha:

  • número de velocidades;
  • cambio trasero;
  • horquilla;
  • frenos;
  • peso;
  • palabras como carbono, hidráulico o electrónico.

Pero hay algo fundamental.

Los componentes pueden cambiarse. El cuadro permanece.

Puedes cambiar:

  • ruedas;
  • neumáticos;
  • cassette;
  • cadena;
  • sillín;
  • manillar;
  • potencia;
  • transmisión;
  • frenos;
  • pedales.

Por eso, especialmente en una bicicleta de iniciación, tiene sentido valorar la calidad y posibilidades de la plataforma sobre la que estás comprando.

Un buen cuadro con un montaje razonable puede acompañarte durante bastante tiempo y permitir mejoras posteriores cuando realmente sepas qué quieres mejorar.

Esto es mucho más inteligente que intentar comprar desde el primer día la bicicleta definitiva.

Porque tenemos que hablar de una cuestión delicada.


La bicicleta que dices que vas a usar y la bicicleta que probablemente vas a usar

Cuando compramos una bicicleta solemos comprar también una película.

Y normalmente somos los protagonistas.

Este año sí.

Vas a salir tres días por semana.

Los domingos, ruta larga.

En verano posiblemente hagas el Camino de Santiago.

Un amigo conoce a una grupeta.

Tampoco descartas hacer alguna marcha.

Y como has visto vídeos de gente bajando trialeras…

Bueno.

Tampoco vamos a cerrarnos puertas.

Así que empiezas buscando una bicicleta para hacer ejercicio y terminas comparando máquinas preparadas para conquistar media cordillera.

Tres meses después descubrimos cuál era su verdadera misión:

14 kilómetros por el carril bici el domingo.

Una salida con los niños.

Otra con tu amigo.

Y, casualmente, todas las rutas parecen terminar cerca de una terraza.

Y no pasa absolutamente nada.

El problema no es ese.

El problema sería haber gastado mucho más dinero para estar preparado para una vida ciclista que solamente existía en nuestra imaginación cuando estábamos comprando la bicicleta.


Cuidado: ha aparecido el «por si acaso»

Hay una expresión especialmente peligrosa al comprar una bicicleta:

«Por si acaso»

—Quiero una bicicleta para salir los domingos.

Perfecto.

—Pero quiero que permita hacer rutas largas.

Bien.

—Y algo de montaña.

De acuerdo.

—Porque igual hago el Camino de Santiago.

Ajá.

—Y quizá algún día me apunte a una marcha.

Ya está aquí.

El por si acaso.

Una expresión que lleva décadas haciendo trabajar a las tarjetas de crédito.

Por si acaso hago el Camino.

Por si acaso empiezo a competir.

Por si acaso termino haciendo 100 kilómetros.

Por si acaso necesito 12 velocidades.

Por si acaso necesito carbono.

Por si acaso necesito XT.

Seis meses después vas a comprar el pan con ella.

Eso sí:

con 12 velocidades.


Más velocidades no significa necesariamente mejor bicicleta

Otro clásico.

Una bicicleta tiene 9 velocidades.

Otra 10.

Otra 11.

Otra 12.

Por tanto:

12 > 11 > 10 > 9.

Matemáticas impecables.

Ciclismo, no tanto.

El número de velocidades es solo una parte de una transmisión.

Importan también:

  • desarrollo disponible;
  • tamaño de platos y cassette;
  • escalonamiento entre marchas;
  • funcionamiento;
  • ergonomía;
  • durabilidad;
  • mantenimiento;
  • compatibilidad;
  • peso;
  • uso previsto.

Tener más coronas detrás no significa automáticamente que vayas a subir mejor, correr más o disfrutar más.

Y desde luego no significa que seas más ciclista.


Entonces, ¿qué significan Claris, Tiagra, 105, Ultegra…?

Son denominaciones de diferentes familias Shimano.

En carretera encontrarás actualmente, entre otras, CLARIS, SORA, TIAGRA, 105, ULTEGRA y DURA-ACE, además de la expansión de CUES hacia bicicletas recreativas con manillar de carretera. Shimano Bike

Conforme ascendemos dentro de determinadas familias suelen aparecer diferencias relacionadas con materiales, peso, tecnologías, funcionamiento y sofisticación.

Por ejemplo, Shimano sitúa actualmente 105 como una gama de carretera de altas prestaciones que hereda tecnologías de DURA-ACE, mientras ULTEGRA se sitúa todavía más arriba en su oferta. Shimano Bike

Pero lo importante para quien empieza no es memorizar la escalera.

Es comprender:

Una gama superior puede ser técnicamente mejor sin ser necesariamente una compra mejor para ti.


¿Y Deore, SLX, XT y XTR?

Aquí estamos fundamentalmente en territorio MTB.

Shimano presenta DEORE, SLX, DEORE XT y XTR como diferentes niveles dentro de su gama de montaña. En una comparación oficial, la propia marca describe DEORE como nivel de entrada, SLX como avanzado, XT como medio-alto y XTR como premium. Shimano Bike

¿Significa eso que todo principiante debería evitar XTR?

No.

Si te gusta, puedes permitírtelo y sabes lo que compras, adelante.

Pero significa que no necesitas XTR para empezar a montar en bicicleta.

Ni para disfrutar.

Ni para subir una montaña.

Ni para llegar agotado a casa preguntándote quién demonios te mandó salir con aquel amigo.


Una sorpresa: mucha tecnología acaba bajando de gama

Esto también ayuda a comprender cómo funciona el mercado.

Las tecnologías desarrolladas inicialmente para gamas altas terminan apareciendo con frecuencia en niveles inferiores.

La propia Shimano explica cómo numerosas tecnologías de DURA-ACE han ido trasladándose a ULTEGRA, 105, Tiagra, Sora y otras gamas. Shimano Bike

En MTB ocurre algo parecido: DEORE, SLX, XT y XTR comparten distintas tecnologías y conceptos de funcionamiento. Shimano Bike

Esto tiene una consecuencia importante:

una bicicleta de gama media actual puede ofrecer un funcionamiento extraordinariamente bueno para un usuario normal.

Quizá no tenga el peso, materiales o refinamientos del grupo superior.

Pero pregúntate:

¿los necesitas?


CUES: otro nombre que empezarás a ver mucho

Como si todavía no tuviéramos suficientes nombres, aparece Shimano CUES.

Pero en este caso hay una idea interesante detrás.

Shimano presenta CUES como una plataforma orientada al uso real, la durabilidad y una compatibilidad más sencilla entre distintos estilos de ciclismo, con opciones tanto para manillar plano como para carretera. Shimano Bike

Esto es especialmente interesante para bicicletas recreativas y para usuarios que buscan precisamente lo contrario de complicarse la vida.

Así que, si encuentras CUES en una bicicleta, no pienses automáticamente:

«No conozco ese nombre; será malo.»

Primero averigua qué bicicleta estás comprando y para qué está diseñada.


Segunda regla: empieza por lo que quieres hacer, no por el grupo

Antes de comparar Shimano, responde unas preguntas mucho más importantes.

¿Dónde vas a montar?

Carretera.

Caminos.

Montaña.

Carril bici.

Ciudad.

Un poco de todo.

¿Con quién?

Solo.

Con pareja.

Con niños.

Con amigos.

Con una grupeta.

¿Cuánto vas a montar realmente?

No cuánto te gustaría.

Cuánto crees razonablemente que vas a montar.

¿Qué quieres conseguir?

Hacer ejercicio.

Moverte.

Perder peso.

Disfrutar.

Salir de casa.

Hacer rutas largas.

Competir.

Explorar caminos.

Ir al trabajo.

Todas son respuestas válidas.


La pregunta que puede ahorrarte muchísimo dinero

Hazte esta pregunta:

¿Qué mejora concreta obtengo pagando el siguiente escalón?

Si sabes responderla, perfecto.

Por ejemplo:

«Peso menos componentes porque estoy buscando una bicicleta de competición.»

«Quiero cambio electrónico.»

«Necesito determinadas prestaciones de frenado.»

«Estoy compitiendo y cada detalle me importa.»

Perfecto.

Pero si la respuesta es:

«Bueno… es que XT es mejor.»

Quizá todavía no necesitas XT.


No te preocupes: dentro de dos años seguirán vendiendo bicicletas

Este concepto es importantísimo.

Parece que cuando alguien compra su primera bicicleta tiene que acertar con la máquina que utilizará para el resto de su vida.

No.

Puedes escalar.

Supongamos que compras una buena bicicleta de iniciación.

Empiezas.

Sales.

Te enganchas.

Primero 20 kilómetros.

Después 35.

Luego 50.

Un día haces 70.

Encuentras una grupeta.

Empiezas a subir puertos.

Y doce meses después detectas limitaciones que cuando compraste la bicicleta ni siquiera sabías que existían.

Fantástico.

Ahora sí.

Ya no estamos hablando de deseos.

Estamos hablando de necesidades reales.


Escalar: comprar para hoy y subir de nivel cuando llegue el momento

Llegado ese punto tienes varias posibilidades.

Puedes mejorar determinados componentes.

O puedes cambiar de bicicleta.

La bicicleta actual conserva un valor. Puedes venderla o, cuando exista esa posibilidad comercial, entregarla como parte del pago de la siguiente.

Y entonces compras un escalón superior.

La diferencia es enorme.

La primera vez dijiste:

«Creo que algún día haré puertos.»

La segunda dices:

«Hago puertos todos los sábados y quiero una bicicleta más ligera.»

La primera vez:

«Quizá haga rutas largas.»

La segunda:

«Estoy haciendo 100 kilómetros y quiero otra posición, otras ruedas o determinada transmisión.»

Ahora sabes qué estás comprando.

Porque has aprendido montando.

Ese es probablemente uno de los mejores momentos para invertir más dinero en una bicicleta.


Comprar dos bicicletas a lo largo de tu evolución no significa comprar mal

Existe otra frase frecuente:

«Prefiero comprar algo bueno directamente para no comprar dos veces.»

Tiene lógica.

Hasta cierto punto.

Pero comprar una bicicleta adecuada hoy y otra superior dentro de unos años porque has evolucionado no es necesariamente comprar dos veces.

Es escalar.

La primera bicicleta te permitió descubrir:

  • si realmente te gustaba montar;
  • qué tipo de ciclismo disfrutabas;
  • cuánto salías;
  • con quién;
  • qué posición preferías;
  • qué componentes valorabas;
  • qué cosas te molestaban;
  • qué estabas dispuesto a pagar.

Ese aprendizaje tiene muchísimo valor.

Cuando compres la segunda sabrás infinitamente más que leyendo veinte fichas técnicas antes de comprar la primera.


Y llegados aquí tenemos que hablar del precio

Una bicicleta puede parecer cara.

800 euros.

1.200.

1.800.

3.000.

Todo depende de la bicicleta y, evidentemente, de la economía de cada persona.

Pero hay una forma distinta de mirar el coste.

Cuando alcanzas cierto nivel, una bicicleta puede proporcionarte tres o cuatro horas de entretenimiento un sábado prácticamente sin consumir nada.

Sales de casa.

Pedaleas.

Subes.

Bajas.

Te pierdes.

Te encuentras.

Regresas.

Ducha.

Comida.

Y media jornada ha desaparecido.

Pero eso sigue siendo lo menos importante.


Una bicicleta también puede ser una inversión en salud

Aquí conviene abandonar el sarcasmo durante unos minutos.

No podemos prometer que comprar una bicicleta vaya a evitarte una determinada enfermedad ni calcular cuántos medicamentos dejarás de necesitar en el futuro.

La salud no funciona así.

Pero sí sabemos algo mucho más importante.

La actividad física regular aporta beneficios demostrados para la salud física y mental. La OMS incluye expresamente el ciclismo entre las formas habituales de actividad física y señala beneficios relacionados con la salud cardiovascular, diabetes tipo 2, salud mental, función cognitiva, sueño y bienestar general. Organización Mundial de la Salud

Por tanto, si una bicicleta consigue que una persona sedentaria empiece a moverse regularmente, estamos hablando de algo bastante más importante que el número de coronas de un cassette.


La bicicleta puede empezar a cambiar cosas alrededor de la bicicleta

A veces sucede algo curioso.

Empiezas simplemente a montar.

Pero quieres encontrarte mejor.

Así que empiezas a comer un poco mejor.

Duermes mejor porque has hecho ejercicio.

Quieres perder peso porque notas la diferencia subiendo.

Empiezas a beber menos.

O quizá decides dejar de fumar porque cada subida te recuerda de forma bastante convincente que tus pulmones tienen una opinión sobre el asunto.

No ocurre automáticamente.

La bicicleta no hace milagros.

Pero puede convertirse en un motor de cambio.

Y si contribuye a que abandones hábitos que sabes que te perjudican y construyas otros mejores, entonces la conversación ya no trata de si la bicicleta costó 900 o 1.200 euros.


Hay cosas que no aparecen en ninguna ficha técnica

Llega un momento en el que montar deja de ser solamente ejercicio.

Empiezas a necesitar esas horas.

No porque tengas que hacer determinada media.

Ni porque Strava diga que has mejorado.

Simplemente porque son tuyas.

Tres horas encima de una bicicleta pueden convertirse en un espacio en el que pensar, ordenar problemas o sencillamente dejar de pensar.

Y un puerto tiene una característica bastante peculiar.

Cuando llevas bastante rato subiendo desaparece todo lo accesorio.

Ya no importa demasiado el trabajo.

Ni el móvil.

Ni aquel problema que parecía enorme.

Solo queda la pendiente.

La respiración.

Las piernas.

Y tú.

Quizá algún día, subiendo despacio un puerto, descubras algo que tampoco venía explicado en las especificaciones de Shimano.

Que puedes hacer las paces contigo mismo.

Y eso no se compra con XTR.

Ni con Ultegra.

Ni con carbono.


Entonces, ¿cuánto deberías gastar en tu primera bicicleta?

No hay una cifra universal.

Pero sí existe un criterio.

Compra una bicicleta:

  • adecuada para el uso que realmente vas a hacer;
  • de tu talla;
  • con un cuadro y una plataforma razonables;
  • con componentes suficientes para tu nivel;
  • que puedas mantener;
  • que te apetezca utilizar;
  • y cuyo precio puedas asumir sin convertir la afición en un problema.

No compres la más barata automáticamente.

Pero tampoco la más cara que puedas permitirte solo porque tenga mejores especificaciones.

Compra con sentido.


Nuestro consejo para alguien completamente perdido

Si llevas tres días mirando bicicletas y cada día sabes menos que el anterior, detente.

Olvida durante diez minutos:

Tourney.

Claris.

Tiagra.

Ultegra.

Deore.

SLX.

XT.

XTR.

Y responde:

1. ¿Qué quiero hacer realmente con la bicicleta?

No lo que podría hacer algún día.

Lo que quiero empezar haciendo.

2. ¿Por dónde voy a montar?

Eso determinará mucho más la bicicleta que el nombre del cambio.

3. ¿Cuánto voy a utilizarla?

Sé razonable contigo mismo.

4. ¿Qué presupuesto puedo dedicarle tranquilamente?

Sin necesidad de demostrarle nada a nadie.

5. ¿Esta bicicleta es de mi talla?

Fundamental.

6. ¿Tiene una buena base sobre la que evolucionar?

Cuadro, geometría, estándares y posibilidad de mantenimiento importan.

7. ¿Qué gano exactamente pasando al siguiente modelo?

Si nadie consigue explicártelo de una forma que entiendas, no pagues todavía la diferencia.


Y si resulta que te conviertes en ese ciclista que imaginabas…

Entonces enhorabuena.

Has ganado.

Si dentro de dos años sales cuatro días por semana, haces rutas de 100 kilómetros, subes puertos, compites o te has enamorado completamente de la bicicleta, llegará el momento de escalar.

Venderás tu bicicleta.

La entregarás como parte de pago donde exista esa posibilidad.

O la dejarás como segunda bicicleta.

Y comprarás otra.

Pero esta vez ocurrirá algo distinto.

Entrarás en una tienda o abrirás una web y cuando leas:

105, Ultegra, XT o XTR

ya no preguntarás:

«¿Cuál es mejor?»

Preguntarás:

«¿Cuál tiene sentido para lo que yo hago?»

Y esa es una pregunta muchísimo más inteligente.


La mejor bicicleta no es la que tiene más cosas

Una bicicleta con más velocidades no es automáticamente mejor.

Una bicicleta con un grupo superior no es automáticamente mejor.

Una bicicleta más ligera no es automáticamente mejor.

Una bicicleta más cara no es automáticamente mejor.

La mejor bicicleta es la que mejor encaja con el uso que vas a darle.

Y si tu uso cambia, cambiará también tu bicicleta.

No pasa nada.

Eso significa que estás evolucionando.


Quizá solo querías saber qué era Shimano

Y has terminado aquí.

Así que resumamos.

Shimano fabrica muchos de los componentes que encontrarás en las bicicletas que estás comparando.

Los nombres que aparecen en las fichas —Claris, Tiagra, 105, Ultegra, Deore, XT, XTR y compañía— representan diferentes familias, niveles, tecnologías y usos.

Sí, merece la pena entenderlos.

Pero no necesitas memorizar un catálogo para comprar bien.

Necesitas saber primero qué bicicleta necesitas.

Después veremos qué componentes tienen sentido dentro de ella.

No necesitas saber mucho de bicicletas para comprar tu primera bicicleta.

Necesitas saber qué quieres hacer realmente con ella.

Compra para el ciclista que eres hoy.

Pedalea.

Aprende.

Disfruta.

Y si algún día necesitas algo mejor, escala.

Dentro de dos años seguirán fabricando bicicletas.


Y una última cosa

Quizá empezaste leyendo este artículo porque no sabías si comprar Tiagra o 105.

Puede que dentro de unos meses eso te haga gracia.

Porque quizá termines descubriendo que la decisión importante no fue elegir entre dos grupos.

Fue comprar una bicicleta y empezar.

Puede que te ayude a moverte más.

A comer mejor.

A dormir mejor.

Quizá incluso a abandonar algún hábito que llevabas años queriendo dejar.

Puede que descubras una afición.

Una grupeta.

Una carretera que no conocías.

Una versión de ti mismo que tampoco conocías.

Y quizá algún día, cuando lleves una hora subiendo un puerto y estés demasiado cansado para seguir discutiendo contigo mismo, descubras algo que no figuraba en ninguna ficha de producto.

Aprendas a hacer las paces contigo.

Para eso tampoco necesitas Ultegra.

Necesitas una bicicleta.

Y empezar a pedalear.


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